
Mirko y la Logia del Loop es el proyecto solista del músico y compositor argentino Mirko Leoncini. Su propuesta combina rock alternativo, pop y electrónica con letras sobre recuerdos, vínculos y nuevos comienzos. Después de muchos años participando en diferentes bandas, decidió comenzar una nueva etapa como solista, permitiéndose explorar diferentes sonidos y contar historias personales con total libertad creativa, manteniendo siempre sus raíces en el rock.
“Mi intención es contar historias que vuelven como un loop: emociones, recuerdos y situaciones cotidianas. Mis influencias vienen del rock y el pop argentino, con cruces de hip hop y electrónica, entre otros géneros. Describo mi música como rock alternativo, pop alternativo y electro-Rock, con una identidad urbana y melódica. Me interesa hablar de la memoria afectiva, los vínculos, los cambios y esos momentos simples que dejan huella”
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‘La memoria del aire’ es el disco debut de Mirko y la Logia del Loop, un trabajo que presenta historias íntimas y cotidianas desde una propuesta musical que combina sus raíces rock con una búsqueda sonora contemporánea. Es un álbum que habla sobre las huellas que dejan las personas, los lugares y las experiencias. Mezcla recuerdos, relaciones, cambios y nuevos comienzos. Todo vuelve como un loop que transforma.
“Con mi disco debut ‘La memoria del aire’ quiero invitar a las personas que escuchen a detenerse, escuchar y reconocerse en las propias historias, incluso en aquellas que duelen, para poder transformarlas”, agrega el músico argentino.
A nivel sonoro, el álbum explora música electrónica combinada con guitarras, bajo y batería. Hay momentos más pop, otros más rockeros y también pasajes íntimos con piano.
“Para ‘La memoria del aire’ me inspiré en situaciones reales, propias y ajenas, observando la realidad y los recuerdos. Es mi debut como solista después de años en bandas, y representa el comienzo de una nueva etapa artística”, enfatiza Mirko Leoncini.
La portada del disco parte de una fotografía de un paisaje al atardecer, cuando comienzan a aparecer las primeras estrellas. La imagen fue transformada con elementos psicodélicos y colores que representan el encuentro entre realidad, recuerdos e imaginación. También incorpora el símbolo del infinito, relacionado con la idea del loop y de las experiencias que se repiten. El artista eligió no aparecer en la portada para que el paisaje y su atmósfera sean los protagonistas.

