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Ramón Amezcua nos da una lección de “Menos es Más”

Si alguien tiene el derecho de ponerse minimalista, es el jefe Ramón Amezcua. Después de años de ser el arquitecto detrás de ese monstruo llamado Nortec, Amezcua decide dejar las fanfarrias de lado para clavarse en la pureza de los “fierros”.

Albedo es su nuevo capricho, en el mejor de los sentidos: un vinilo transparente de 7 pulgadas que suena a lo que pasa cuando dejas a un genio a solas con una Roland TR-808 y un Moog.

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El disco no busca el “drop” fácil ni el aplauso gratuito. Es una purificación alquímica (como dice su nombre) que limpia el oído de tanta basura digital. Son dos piezas
de minimal techno e IDM que demuestran que a Ramón no le hace falta saturar el espectro para volarte la cabeza; le bastan dos ritmos precisos y una secuencia bien puesta para recordarte quién manda en la electrónica mexicana.

Además, el arte de Fritz Torres está increíble y trae un póster, pero lo que realmente se lleva las palmas es que el disco incluye códigos para apoyar a la banda neurodivergente. Es vanguardia con huevos y conciencia.

No es solo un objeto para presumir en la repisa, es un recordatorio de que la madurez es saber cuándo callar el ruido y dejar que hable la estructura. Disponible bajo No Devotion Records y Milovat. ¡Vayan haciendo su compra, que esto va a volar!

https://nodevotionrecords.bandcamp.com/album/albedo

Escucha el nuevo disco de Ramón Amezcua de Nortec junto a Victor Pichardo